Las últimas noticias y novedades de la Banca Privada y de las principales Bancas Privadas: Banif, BBVA Patrimonios, etc
Mostrando entradas con la etiqueta Francia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Francia. Mostrar todas las entradas
lunes, 7 de mayo de 2012
Banif.- ¿Qué dirán los mercados?
Banif.- Francia había sido la gran aliada de Alemania a la hora de imponer una cura de austeridad fiscal para los males del euro. Primero, poner las cuentas públicas en orden. En el futuro, y si todos cumplen, eurobonos. Y mientras tanto, apoyo del BCE tutelado por el Bundesbank: dos barras libres de liquidez a tres años para la banca con un total de 1 billón de euros y compra de deuda soberana en casos extremos.
El candidato socialista ha basado su campaña electoral en un ataque a la austeridad promovida por la canciller alemana Angela Merkel. En su discurso inicial no dejó pasar la oportunidad de recordarlo, al mencionar que ha llegado el momento en el que “la austeridad no será una fatalidad”.
Fin de semana electoral en Europa. El socialdemócrata François Hollande será el nuevo presidente de Francia. Su rival conservador, Nicolas Sarkozy, abandonará la política. En Grecia, la mayoría de los ciudadanos votó a favor de partidos opuestos al plan de rescate del país, aunque los socialistas y conservadores –que sí defienden los acuerdos con la UE- tienen tres días para formar un gobierno de coalición. De momento lo tienen complicado ya que entre los dos solo suman 149 escaños, dos por debajo de los 151 que les otorgarían la mayoría.
El cambio en el Palacio del Elíseo debilitará notablemente el eje Berlín-París que Merkel y Sarkozy habían forjado durante la crisis. Los analistas dan por hecho que Hollande apoyará la flexibilización de los objetivos de déficit, al menos para países como España e Italia, que ya han tanteado a Bruselas sobre esa posibilidad. También se espera que apoye lanzar cuanto antes el programa de eurobonos.
Estos resultados pueden suponer un punto de inflexión en el modo en que ambos países han gestionado la crisis económica y financiera actual.
Banif
martes, 3 de abril de 2012
Banif. - Dicotomía entre la zona Euro y el resto del mundo.
Banif. Tras la fuerte carga institucional de la semana pasada, la agenda de indicadores macro vuelve a un primer plano. En la zona Euro, la confirmación de que los últimos registros de confianza empresarial del sector manufacturero se encuentran por debajo de la cota de 50 puntos en los principales bloques económicos mantiene inalterado el riesgo de una extensión de la recesión hasta el 1T12. Dicha contracción es ya un hecho en las economías periféricas, en plena fase de ajuste fiscal, y podría estar afectando a la actividad
manufacturera en Francia (el PMI descendió de 50 a 46,7, la mayor caída mensual desde noviembre de 2008) y en Alemania. No obstante, a pesar de que los últimos datos cíclicos del núcleo europeo se mueven en coordenadas de mayor debilidad, seguimos pensando que estos países evitarían la entrada en recesión técnica. Fuera de la zona Euro, y dentro del bloque desarrollado, la actividad del sector manufacturero de EEUU y el Reino Unido (52,1) logró mantenerse en zonas de expansión. En el caso estadounidense, el ISM de manufacturas se incrementó en marzo hasta 53,4 (desde 52,4). Por componentes, las ganancias en producción (desde 55,3 hasta 58,5) y empleo (desde 53,2 hasta 56,1) lograron compensar el peor comportamiento de nuevos pedidos (desde 54,9 hasta 54,5) y entregas (desde 49,0 hasta 48,0). Así, a diferencia del pasado mes de octubre, actualmente la debilidad de los indicadores adelantados se está concentrando en la zona Euro y, por tanto, la dicotomía entre las distintas zonas geográficas se ha vuelto algo más marcada. Sin embargo, no todo el monte es orégano en EEUU. Y es que el descenso en marzo del ratio nuevos pedidos frente a inventarios por tercer mes consecutivo (hasta niveles de 4,5) y la inesperada caída del gasto de construcción (-1,1% en febrero frente al subida del 0,6% esperada por el mercado) sugieren que la actividad se encuentra todavía en fase de estabilización. En este sentido, será importante conocer en las actas de la última reunión del Comité de Política Monetaria de la Reserva Federal la lectura que hace la autoridad monetaria sobre los últimos registros económicos publicados en EEUU. Banif.
manufacturera en Francia (el PMI descendió de 50 a 46,7, la mayor caída mensual desde noviembre de 2008) y en Alemania. No obstante, a pesar de que los últimos datos cíclicos del núcleo europeo se mueven en coordenadas de mayor debilidad, seguimos pensando que estos países evitarían la entrada en recesión técnica. Fuera de la zona Euro, y dentro del bloque desarrollado, la actividad del sector manufacturero de EEUU y el Reino Unido (52,1) logró mantenerse en zonas de expansión. En el caso estadounidense, el ISM de manufacturas se incrementó en marzo hasta 53,4 (desde 52,4). Por componentes, las ganancias en producción (desde 55,3 hasta 58,5) y empleo (desde 53,2 hasta 56,1) lograron compensar el peor comportamiento de nuevos pedidos (desde 54,9 hasta 54,5) y entregas (desde 49,0 hasta 48,0). Así, a diferencia del pasado mes de octubre, actualmente la debilidad de los indicadores adelantados se está concentrando en la zona Euro y, por tanto, la dicotomía entre las distintas zonas geográficas se ha vuelto algo más marcada. Sin embargo, no todo el monte es orégano en EEUU. Y es que el descenso en marzo del ratio nuevos pedidos frente a inventarios por tercer mes consecutivo (hasta niveles de 4,5) y la inesperada caída del gasto de construcción (-1,1% en febrero frente al subida del 0,6% esperada por el mercado) sugieren que la actividad se encuentra todavía en fase de estabilización. En este sentido, será importante conocer en las actas de la última reunión del Comité de Política Monetaria de la Reserva Federal la lectura que hace la autoridad monetaria sobre los últimos registros económicos publicados en EEUU. Banif.
martes, 13 de septiembre de 2011
Banif: La banca francesa se desploma
Banif.- Tres de los principales bancos franceses se despeñaron ayer en Bolsa: BNP perdía un 12,3%; Crédit Agricole, el 10,6%, y Société Générale, un 10,7%. Estas pérdidas continúan un año nefasto. Un dato: Société Générale ha perdido en 2011 un 61% de su valor. La causa hay que buscarla en la cada vez más que probable bancarrota griega y en su posible y temible efecto dominó en la crisis de la deuda de los países de la zona euro. Esto debilitará y debilita mucho a los bancos franceses, que, según datos del Banco de Pagos Internacionales, tienen un riesgo público y privado con Grecia superior a los 40.000 millones de euros.
La agencia Reuters ha revelado, además, que BNP Paribas, Société Générale y Banque Populaire Caisse d'Épargne verán "en los próximos días" cómo la agencia de calificación estadounidense Moody's les rebaja su nota debido a su delicada situación financiera. Son, precisamente, los bancos franceses que más dinero tienen invertido en títulos griegos. En junio, esta agencia advirtió a estos tres bancos que quedaban "en observación" y que su veredicto se sabría esta semana. Todo apunta a que será negativo.
Todos estos bancos superaron con buena nota las pruebas de resistencia de antes del verano. A esas pruebas se agarró ayer el ministro de Industria, Éric Besson, para tratar de minimizar el impacto de la caída de la gran banca francesa. Otros expertos denunciaron después en varias cadenas de televisión la poca credibilidad de esas pruebas: "No valían para nada; se hicieron para tranquilizar y no han tranquilizado a nadie", criticaba un experto. Tampoco tranquilizó la reunión de los ministros de Economía del G-7 este fin de semana en Marsella, que al final redactaron un comunicado melifluo y que dejaba patente las contradicciones entre la manera de encarar la crisis de EE UU y Europa.
La prensa especializada francesa ya habla de una más que probable recapitalización estatal de los bancos si, como muchos temen, Grecia se declara en bancarrota y arrastra a todo el sistema a un paso del abismo. En 2008, tras la caída de Lehman Brothers, el Estado francés inyectó 21.000 millones para asegurar el sector bancario.
El diputado François Hollande, candidato a las primarias socialistas y actualmente el político de izquierda con más posibilidades de enfrentarse a Sarkozy en las elecciones de 2012, ha manifestado ya que, en caso de que el Estado deba correr en auxilio de los bancos franceses, "hará bien en hacerse con una parte de su capital y no limitarse a dar un préstamo como la otra vez".
Besson, el ministro de Industria, calificó de "muy prematura" esta idea de nacionalizar parte de la banca. Con todo, las autoridades francesas salieron ayer a defender su sistema bancario. El gobernador del Banco de Francia, Christian Noyer, aseguró que "sea cual sea el escenario griego y las medidas que se adopten", la banca francesa es solvente y fiable. El consejero económico de Sarkozy, Emmanuel Moulin, considera que los bancos franceses "son más sólidos ahora que en 2008".
Por lo pronto, Société Générale ha puesto en marcha un plan para hacer frente a la nueva situación. El proyecto prevé, entre otras medidas, despidos en delegaciones extranjeras (2.000 personas dejarán su trabajo en la filial en Rusia, la banca privada Rosbank) y la venta de activos de riesgo para reforzar en 4.000 millones el capital, como explicó el director general de este banco, Jean-François Sammarcelli, que se esforzó en separar la suerte de Grecia de la de Société Générale. "Hoy por hoy, solo tenemos 900 millones de euros de deuda griega".
Banif.
La agencia Reuters ha revelado, además, que BNP Paribas, Société Générale y Banque Populaire Caisse d'Épargne verán "en los próximos días" cómo la agencia de calificación estadounidense Moody's les rebaja su nota debido a su delicada situación financiera. Son, precisamente, los bancos franceses que más dinero tienen invertido en títulos griegos. En junio, esta agencia advirtió a estos tres bancos que quedaban "en observación" y que su veredicto se sabría esta semana. Todo apunta a que será negativo.
Todos estos bancos superaron con buena nota las pruebas de resistencia de antes del verano. A esas pruebas se agarró ayer el ministro de Industria, Éric Besson, para tratar de minimizar el impacto de la caída de la gran banca francesa. Otros expertos denunciaron después en varias cadenas de televisión la poca credibilidad de esas pruebas: "No valían para nada; se hicieron para tranquilizar y no han tranquilizado a nadie", criticaba un experto. Tampoco tranquilizó la reunión de los ministros de Economía del G-7 este fin de semana en Marsella, que al final redactaron un comunicado melifluo y que dejaba patente las contradicciones entre la manera de encarar la crisis de EE UU y Europa.
La prensa especializada francesa ya habla de una más que probable recapitalización estatal de los bancos si, como muchos temen, Grecia se declara en bancarrota y arrastra a todo el sistema a un paso del abismo. En 2008, tras la caída de Lehman Brothers, el Estado francés inyectó 21.000 millones para asegurar el sector bancario.
El diputado François Hollande, candidato a las primarias socialistas y actualmente el político de izquierda con más posibilidades de enfrentarse a Sarkozy en las elecciones de 2012, ha manifestado ya que, en caso de que el Estado deba correr en auxilio de los bancos franceses, "hará bien en hacerse con una parte de su capital y no limitarse a dar un préstamo como la otra vez".
Besson, el ministro de Industria, calificó de "muy prematura" esta idea de nacionalizar parte de la banca. Con todo, las autoridades francesas salieron ayer a defender su sistema bancario. El gobernador del Banco de Francia, Christian Noyer, aseguró que "sea cual sea el escenario griego y las medidas que se adopten", la banca francesa es solvente y fiable. El consejero económico de Sarkozy, Emmanuel Moulin, considera que los bancos franceses "son más sólidos ahora que en 2008".
Por lo pronto, Société Générale ha puesto en marcha un plan para hacer frente a la nueva situación. El proyecto prevé, entre otras medidas, despidos en delegaciones extranjeras (2.000 personas dejarán su trabajo en la filial en Rusia, la banca privada Rosbank) y la venta de activos de riesgo para reforzar en 4.000 millones el capital, como explicó el director general de este banco, Jean-François Sammarcelli, que se esforzó en separar la suerte de Grecia de la de Société Générale. "Hoy por hoy, solo tenemos 900 millones de euros de deuda griega".
Banif.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)